Pitcheo: ¿igual, mejor, peor?

Marcadores desproporcionados. Con 51 partidos decididos por la vía del nocao. Promedio general de pitcheo por encima de las cinco carreras limpias, más alto en el caso de los relevistas. Este ha sido el panorama de ese departamento en la primera mitad de la 50 Serie Nacional de Béisbol.

Pero, valdría la pena preguntarse: ¿es esto inusual? Recordamos que en la pasada 49 edición algo similar ocurrió durante toda la campaña. Sin embargo, el tercio inicial de la actual justa ha sido el peor de los últimos años. No lo dude, la primera tabla que acompaña a este comentario recoge cuál ha sido el comportamiento del pitcheo en los primeros 30 juegos del calendario regular, desde la 46 Serie hasta la presente.

Destacados en negritas están dos parámetros que han subido como la espuma: promedio de carreras limpias (PCL) y jonrones permitidos. Por primera vez en el lustro, el PCL pasó de las cinco anotaciones merecidas, con un aumento de 1,37 carreras desde la 46 Serie. Y por poco los jonrones llegan a 500, todo un récord, 279 más que cinco años atrás.

Faltan control… y velocidad
En reiteradas ocasiones he oído afirmar que la mayoría de los monticulistas cubanos tiran o pasan de las 90 millas. ¿Cierto o falso? El estudio realizado día a día por los profesores Julio Castanedo y Héctor Camejo —los dos hombres que toman asiento detrás de home en el Latino armados de pistola radar, libreta y lápiz—, demuestra que falta velocidad, además de control.

Se tomaron como muestra 49 lanzadores de los ocho equipos occidentales durante las primeras semanas de la justa, divididos en tres grupos: de 82 a 86 millas, 86-89 y 90 o más. Solo 11 toparon las 90, igual cantidad no pasó de las 86 y más de la mitad, 27, llegaron hasta 89. Es decir, solo el 22,45 % puede considerarse serpentineros de velocidad.

De ellos, únicamente el capitalino Odrisamer Despaigne logró estabilidad en sus envíos rápidos, con 113 de un total de 413 lanzamientos, con uno de 97 millas. Detrás le siguieron el pinareño Erlis Casanova, 24 de 113, y el habanista Miguel Lahera, 12 de 80. En total, de la muestra de 4 049 lanzamientos solo 215 toparon las 90 millas, menos del 6 %.

Esto no es todo. Se supone que los tiradores que dependen de sus bolas de rompimiento posean mayor control, la habilidad para colocar sliders, curvas, cambios y demás en las esquinas. No ha sido así, al menos en la muestra: los del grupo entre 82-86 tiraron 8 bolas más que strikes. En total, de 4 049 lanzamientos 2 356 cayeron en zona de strike, un 58 %. La media aceptada internacionalmente es de un 65-66 %, dos strikes por cada bola, aproximadamente.

¿Por qué no abundan los lanzadores de 90 millas? ¿Por qué el descontrol? Son muy variados los factores que intervienen en esta problemática, que viene agravándose año tras año. Trabajan en la actual Serie Nacional 36 novatos sin un real conocimiento de la táctica, salvo algunas excepciones. Problemas con la mecánica: muy largo o muy corto el paso, el pie de la pierna de ataque arrastrado, frenando el movimiento. La tabla de lanzar utilizada solo para tomar impulso.

Estas son algunas dificultades, unidas al desconocimiento de los bateadores rivales, el bajo peso corporal de muchos (inferior a los 75 kilogramos), lo cual dificulta sobremanera topar o rebasar las 90 millas.

Se ha roto el balance
Todas estas deficiencias han convertido a nuestra Serie Nacional en la competencia beisbolera más ofensiva del mundo. Lanzar para un promedio superior a las cinco carreras limpias y permitir casi 500 cuadrangulares en el primer tercio de la justa, dicen a las claras que se ha roto algo que es consustancial al béisbol: el balance entre ofensiva y defensa.

A esto contribuye también la pelota utilizada, que ha ido evolucionando con el paso del tiempo y el desarrollo de la ciencia y la técnica, hasta nuestros días, con un centro de corcho o de caucho para proporcionarle mayor viveza, como la Mizuno 150. El tema merece un análisis posterior por su enorme incidencia en el espectáculo, pues si aburrido resultaría presenciar día tras día juegos de 1 por 0, lo sería igual el ver cotidianamente una fiesta de batazos durante horas.

Todo conspira contra el lanzador en el béisbol de nuestros días, lo cual obliga a cuidar los brazos. No lo hemos logrado del todo, si bien tenemos el único torneo en el orbe con una reglamentación que limita la cantidad de envíos por cada salida y regula los días de descanso. Sin embargo, dejamos libre el pitcheo en los play off, en aras de brindar un mayor espectáculo, fue la argumentación de la cual discrepo: si la reglamentamos durante 720 juegos de la etapa clasificatoria para evitar los excesos, estos podrán desatarse cuando cada mentor aplique su concepción personal.

Esto último, “concepción personal”, es también uno de los problemas de nuestro béisbol. Hay que unificar criterios, no se puede dejar al libre albedrío la utilización del pitcheo: convertir un abridor en relevista y viceversa de la noche a la mañana o, como he oído decir en entrevistas televisivas, “aquí cualquiera abre, releva o cierra.” Imposible será recuperar ese necesario, imprescindible balance entre ofensiva y defensa con criterios como ese.

Sin duda, el panorama del pitcheo cubano en esta Serie 50 es desalentador. Hace falta mucho trabajo, una concepción radicalmente distinta de los métodos de enseñanza y de la división en abridores, relevistas y cerradores, acorde con el béisbol moderno. Solo así saldremos del bache en el cual estamos atorados hace ya unos cuantos años.

CONTROL DE LANZAMIENTOS

VELOC. REC. STR. BOL. ROMP. STR. BOL. ·LANZ.
82-86 (11) 389 222 167 242 117 125 631
86-89 (27) 1180 708 472 707 408 299 1887
90 o más (11) 967 633 334 564 268 296 1531
Totales 2536 1563 973 1513 793 720 4049

Estadísticas: Julio Castanedo-Héctor Camejo

ÚLTIMOS CINCO AÑOS (PRIMER TERCIO)

SERIE EL VB H AVE CL PCL K BB HRS
46 4124 15550 4142 266 1710 3,73 2280 1809 216
47 4113 15996 4617 289 2256 4,94 2402 1907 377
48 4018 15687 4547 290 2140 4,79 2359 1932 344
49 4044 15663 4480 286 2093 4,66 2430 1598 436
50 4153 16155 4661 289 2355 5,10 2171 1838 495

Estadísticas: Carlos del Pino.

Fuente: Granma (Sigfredo Barros)

~ by eneascod on 15 February, 2011.

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