Crónica de una muerte anunciada.

Y es que no puede ser de otra manera, son tantas las contradicciones en lo referente al manejo del beisbol por parte de las autoridades cubanas, que se está convirtiendo, hoy día, en algo predecible el desempeño de nuestra selección en la arena internacional.

No podemos pasarnos la vida con la fantasía de que el factor humano es suficiente para doblegar al resto de las selecciones. A la fecha carecemos de elementos sumamente básicos para cualquiera que pretenda el podio en competiciones extrafrontera, aun siendo estas últimas de mediana calidad como la recién concluida en Puerto Rico.

Comenzare con algo que ya hasta el cansancio he mencionado en este blog: la incongruente metodología a la hora de confeccionar el equipo Cuba. Esto no es un secreto ya y cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento sobre el beisbol cubano es consciente de que el perfil para integrar el conjunto nacional, lejos de priorizar el talento, debe incluir aspectos sociopolíticos e ideológicos. Si no, ¿Cómo ud explica que el novato del año no haya sido seleccionado a integrar las filas de nuestro equipo al torneo clasificatorio del mundial? O que tampoco se encuentre el líder en hits de la recién concluida campaña 49, ni el tercer mejor bateador de la isla en la ya mencionada serie.

Eso por mencionar solo casos explícitos y entendibles para cualquiera aun sin ser conocedor de nuestras figuras, porque si nos vamos posición por posición hay varios que injustamente no hicieron el grado, como el tan aclamado paracorto tunero Alexander Guerrero, el mejor torpedero ofensivo actualmente de nuestra pelota o el receptor Alarcón, un hombre de sobrado poder y muy buena defensa desplazado ilógicamente por un Ariel Pestano hace rato en el ocaso de su carrera, con ofensiva mediocre y una defensa que en lo personal nunca me ha parecido tan hermética como le han querido pintar.

Otro de los inexplicablemente dejados es el matancero Ariel Sánchez, ¿Cómo es que confeccionamos una selección nacional sin un hombre que haga la función natural de primer bate? Dejamos al yumurino para luego estar improvisando durante el evento y no tener ningún jugador que pueda desplegar las habilidades esperables de dicha posición a cabalidad. Luego, cuando la caña se pone a tres trozos y hay que montar jugada….Martin al tin marin.

¿Dónde quedo ese juego agresivo del Cuba de antaño? Hoy en día todos quieren jugar al batazo, al jonrón, no hay manera…michell y Bell son tal vez los que más recto le tiran a la pelota, pero el resto tiene complejo de slugger desde el primero al noveno, así resulta muy difícil ganar un partido de pelota, es por eso que dentro de un equipo cada jugador a de desempeñar un rol, es por eso que el manager debe seleccionar con sumo cuidado en base a las características de cada jugador y a las diferentes variables que pueden darse en un juego. Martin, ven acá, si se te llega a lesionar Céspedes, el único CF natural que llevamos ¿a quién pones, a Pestano? ¿No pensaste en eso, junto a la necesidad de tener un primer bate, a la hora de desechar a un hombre como Ariel Sánchez?

Si el equipo era tan balanceado como promocionaban Héctor y Modesto ¿A que fue Lazo? Que de hecho para mí ni siquiera preselección debió integrar, pero si lo llevaste basado en su experiencia y en lo que puede aportar aun al equipo ¿Dónde está? Lo mismo pasa con Aledmis. Que diferente hubiera sido tener una banca con la cual poder mover fichas en un momento de bajón, en definitiva esa es la función de la banca. Pero no, en lugar de esto nos empeñamos en llevar a figuras por el simple hecho de ocupar espacio, o más bien para cerrarles espacio a otros que a todas luces si se han ganado el puesto pero que en la mente de la comisión nacional son posibles desertores.

Como si ya no fuera poco hacer un equipo con evidentes huecos ofensivos gracias al filtro ideológico de la “Comisión Nacional”, el lineup oficial se maneja con cualquier cosa menos con la cabeza o las estadísticas. En el equipo hay claros favoritismos y jugadores vitalicios sobre los cuales no se puede emprender acciones con objetivos tácticos, yo no sé si esto obedece al apellido, el regionalismo, diferencias de opinión, aspectos políticos, la verdad no tengo idea, pero de lo que si no me queda duda es que Yulieski Gourriel nunca ha sido el tercer bate del equipo Cuba y a esta altura ya no creo que lo sea, sin embargo alguien se empeña en perpetuarlo en dicha posición y entre los 9 titulares pese a su mediocre desempeño ofensivo.

El colmo de este ejemplo se dio en la semifinal contra Venezuela cuando el supuesto Dr. Martin Saura, decidió mandar para la banca al hasta ese momento líder en hits del torneo Héctor Olivera, dejando alinear en su lugar al espirituano que venía de mal en peor con promedio de 231 simplemente moviéndolo un par de puestos en el orden ofensivo, pero como la vida es irónica, el mentor naranja tuvo que echar mano del santiaguero en la agonía del séptimo inning, siendo este quien con su par de imparables en igual cantidad de turnos y excelente corrido de bases, le diera prácticamente la victoria a su equipo.

Está de más mencionar que al margen de todo lo expuesto también tenemos el esperable descontento grupal y la discordia que ha de respirarse dentro del equipo, no creo que con semejantes  sandeces, favoritismos, represión e injusticias pueda existir un verdadero espíritu de grupo, la meya psicológica en cada integrante del equipo es muy importante a la hora de analizar el desempeño colectivo. El beisbol es un deporte de conjunto, si no existe un equilibrio psicológico y trabajo de equipo, resulta más difícil salir victorioso.

Resumiendo, cuando nos enfocamos en llevar un equipo primando en imagen política y miedo a las deserciones, dejamos de lado todos los aspectos de orden táctico y técnico que han de ser prioritarios y vitales en cualquier manager con dos dedos de frente a la hora de aspirar por la competitividad. Simple: el desgobierno cubano prefiere perder un torneo a que se le quede media delegación, mientras esto siga siendo así, seguiremos haciendo papelazos en eventos internacionales de tercera categoría.

En mi opinión personal, este premundial no ofrecía la suficiente calidad como para el desempeño que ha tenido la delegación cubana. Perdimos tres juego, dos de ellos contra un mismo equipo, sufrimos en demasía contra otros que a todas luces se evidenciaban inferiores y las carreras las hicimos a cuenta gotas.

Estamos en un punto en que cualquier pichersito desconocido nos mete en un puño durante 7 innings consecutivos, Héctor y Modesto se la pasan elogiando a nuestros rivales y rebuscándoles palmares a cada lanzado que se nos para enfrente pero lo cierto es que el picheo visto en este torneo fue bastante mediocre y sumamente bateable y aun así muchos de nuestros principales cañoneros lucieron mal en la caja de bateo. Y en este punto he podido apreciar algo: por alguna razón nuestros bateadores no batean en conteo, tal parece que se paran en el cajón a cazar pelotas en vez de jugar con los lanzamientos del picher. Pienso que mucho tiene que ver la absurda costumbre de dirigir al bateador desde la banca, restándole comodidad y confianza al jugador y forzándolo a producir en circunstancias muchas veces ajenas a su potencialidad, digo esto porque cada jugador se desempeña de manera diferente en el plato, unos batean mejor en conteo adverso, otros la juegan al primer lanzamiento etc. no podemos pretender dirigir cada movimiento del juego desde la banca, esto además de ser contraproducente me parece una falta de respeto a la iniciativa y el talento de los atletas. Una cosa es montar jugada en determinada circunstancia del partido y otra muy diferente decidir por el bateador a cual lanzamiento hacer swin. Algo similar sucede con los lanzadores.

El beisbol tiene reglas invisibles que si Ud. no respeta le pasan factura, tal parece que en Cuba estamos carente de pensamiento táctico – técnico pues vengo viendo este error desde hace rato en las selecciones nacionales, lógicamente contrasta más cuando se juega afuera pues el resto de los equipos, aun de menor calidad, suelen aplicar mucho mejor dicha lógica. Solamente a mameyasos no se puede ganar un juego de pelota.

Pienso que este resultado es la crónica de una muerte anunciada pues con tantas decisiones erróneas, tantas prioridades ajenas al beisbol y tantas carencias innecesarias, lo visto ya se veía venir, como suele decirse.

Selección falsa salvo ciertos jugadores, figuras primordiales dejadas fuera del equipo, decisiones absurdas producto tanto de la incompetencia del director como del favoritismo reinante en el alto mando, filosofía de juego arcaica y obsoleta, jugadores sin sentido de equipo todo el tiempo buscando el batazo…en fin, para nunca acabar.

Me gustaría, ya que estoy aquí, comentar sobre algunos jugadores y su participación general en el torneo.

El Sr. Ariel Pestano, receptor titular de nuestra selección nacional desde hace 8000 años y el encargado de mantener a la sombra a hombres como Yosvani Peraza, Alarcón, Y. Bello, etc. Siempre ha sido llevado bajo la excusa de su legendaria defensa y su oportuno bateo. Bueno si mal no recuerdo en el clásico pasado este señor y sus errores detrás del plato nos costaron carrera, y en este evento premundial fue un total desastre. El villaclareño, en mi opinión más en labores de chivato que de otra cosa, resultó un hazmerreir con 5 bases robadas en sus narices y un patético tiro a segunda en el primer partido frente a los quisqueyanos, cuando había hombre en tercera y se efectuaba un doble robo, a la defensa lucio pésimo y ofensivamente hablando peor, yéndose en la ronda clasificatoria con promedio de 231 y 7 ponches en 26 veces al bate, aun así se mantuvo inamovible como titular, pero claro… ¿a quién van a poner…a la Rosa? Muy sabio Martin.

De Yulieski ya hemos hablado bastante pobrecito, bateó en la ronda clasificatoria lo mismo que el militante Pestano: 231, la bancoterapia solo llegó en el partido de la final pues el niño lindo se mantuvo todo el torneo comiendo croquetas a costilla del apellido paterno. Yo siempre he dicho que Yulieski me parece un buen jugador, con buenas condiciones para desarrollar pero lamentablemente le han hecho un altar demasiado grande y le han asignado una responsabilidad aun superior a sus fuerzas, su puesto vitalicio en el equipo principal nunca ha obedecido a su desempeño internacional y lejos de contribuir a su crecimiento como atleta, no ha hecho más que perjudicarlo.

Borroto tal como era de esperarse anduvo por los 250 de promedio, mientras Aledmis cubría un hueco en la banca con doble función: que no entrara Guerrero en la selección y dar el paseíto junto a tío Martin, pues de lo contrario no se para que lo llevaron.

De Lazo…bueno el hombre esta viejo y este era su ultimo viajecito para recoger pacotilla, hay que entenderlo… ¿pero a lanzar y ayudar al equipo? No, no, él no fue a eso si al pinareño actualmente cualquier colegial le cae a palos, eso lo sabe todo el mundo en Cuba, de ahí lo absurdo de su inclusión entre los 24.

Hombres como Céspedes, Mayeta y Despaigne tampoco estuvieron a la altura de lo esperado, es por eso que resulta tan importante llevar un equipo con la menor cantidad de huecos posibles dentro del line up, y en Cuba tenemos talento de sobra para eso señores…¡¡por favor!! Sucede que los jugadores, por buenos que sean, no son perfectos y tienen sus bajas, es aquí donde entra el equilibrio de un equipo bien conformado, cuando unos no pueden hacer lo encomendado, pues otros en igualdad de talento ocupan su lugar. Pero si llevamos un medio equipo para depender todo el tiempo de las hazañas de los grandes, nos pasa lo que al presente.

De hecho, ¿Por qué llegamos a la final? Por el milagroso Despaigne en un noveno inning, ¿Por qué ganamos el Mundial Universitario? Por el milagroso Despaigne al momento de la agonía también. Entonces, ¿Qué pasa cando se acaban los milagros? Respóndeme esa Martin.

Como ven mis amigos, nuestro beisbol se encuentra muy cerca de tocar fondo y la caída en picada es cada vez más vertiginosa, lo preocupante no son los resultados pues a fin de cuentas la clasificación al mundial la tenemos y de una forma u otra nos las arreglamos para colarnos en cuanta final internacional existe, pero la evidente realidad de nuestra infraestructura deportiva, es un cáncer que está minando no solo nuestra calidad competitiva actual sino también nuestro orgullo e imagen a nivel internacional.

¡En Cuba se necesita un cambio urgente si queremos volver a ver nuestro deporte en el sitial que corresponde y que la historia nos ha otorgado!

Por: Alfredo Vázquez (mizuno150)

~ by eneascod on 14 October, 2010.

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