Mi boleta para la selección de Estrellas de la 49 Serie Nacional.

Por Ray Otero.

Abril 17, 2010.

Cada año al finalizar las temporadas cubanas de béisbol que se enmarcan dentro de las conocidas Series Nacionales, el grupo de periodistas deportivos del país realiza una votación sui-géneris y siempre bien esperada por todos los aficionados, nos referimos al equipo Todos Estrellas de la temporada, el cual, como casi siempre, provoca muchas controversias en un país poblado de directores de béisbol.

La votación, que por esperada no siempre fue dada a conocer claramente en una etapa previa de nuestros torneos nacionales, esta vez promueve polémicas mayores por cuanto se une al triunfo indiscutible del llamado equipo insignia de Cuba, Industriales, y las derrotas para muchos inesperadas de escuadras tradicionales como Pinar del Río, Santiago de Cuba y hasta el mismísimo Villa Clara, lo cual en su conjunto, enciende las peñas deportivas del país en aras de disertar sobre cuál o mas cuál pelotero, debe ser incluído o no, en la importante lista anual.

Como seguidor del béisbol cubano, primero como aficionado y después como parte de los medios, tuve el privilegio de por vez primera ser invitado a participar activamente en la votación durante el final de la 48 Serie Nacional, en la temporada 2008-2009. Resultó esa mi primera emisión de una boleta oficial para un equipo Todos Estrellas, y este año, por segunda vez consecutiva, he recibido otra vez una de las boletas que al final serán contabilizadas en aras de dar a conocer los importantes, pero a veces subestimados resultados, de la selección de Estrellas de la recién teminada campaña 49 de Cuba.

Mi colega Peter C. Bjarkman – también con votación en la misma – y yo, hemos decidido publicar abiertamente nuestra boleta de este 2010 – la de Peter publicada en Inglés -, y dar a conocer de manera somera los detalles de nuestra votación o selección de jugadores para la temporada que acabó el mes pasado. Como es usual, ninguno de los dos esperamos para nada coincidir con todos los aficionados – ni con nosotros mismos – en los nombres que mencionemos, pero si pretendemos ser lo más justo posibles dentro de la misma, evitando apasonamientos y dejando a un lado criterios personales sobre uno u otro jugador a tener en cuenta.

Sin más pues aquí les va mi votación de este año, con por supuesto mi respectiva opinión sobre la misma.


La Receptoria:
Comenzaré anunciando mi selección dentro del cuadro y el por qué de la presencia en la misma de algunos nombres. Ni la ausencia o presencia por una etapa de un consagrado receptor ofensivo como el pinareño Yosvany Peraza o el mismísimo estelar Ariel Pestano, creo hayan hecho mella en la labor de un tunero de apellido Alarcón y de nombre Yosvani. Su bateo simplemente fue espectacular y si como siempre una selección de los llamados Guantes de Oro es también considerada, pues esa en la receptoría la dejaremos para otro, pues esta en la que la ofensiva se impone, creo le corresponde al modesto catcher de los Leñadores de Las Tunas.

No creo que en el caso de la receptoría, haya habido un hombre más ofensivo este año que el tunero Yosvani Alarcón. El joven estelar receptor no dejó nada para nadie con sus 26 cuadrangulares, 76 impulsadas, slugging de .639 y average de .318, que lo hicieron mantener a Las Tunas hasta el último momento en la lucha por uno de los boletos a la postemporada 2010. A la defensa no lo hizo nada mal pese a todavía faltarle mucho en esta pelota. Alarcón promedió para un buen .981 de average defensivo pero además capturó a 34 hombres de los 57 que le salieron al robo, en este último departamento promediando por encima del 50%, algo que en cualquier béisbol significa efectividad.

El Cuadro:
La primera base no tuvo nada para nadie con la presencia y el nombre de una de las estrellas futuras de nuestro béisbol, nos referimos al cienfueguero José Dariel Abreu . Su disputa en la segunda mitad de la campaña de la triple corona de bateo pues no creo provoque controversia en quién debe ser seleccionado en la misma. Abreu terminó finalmente como segundo en bateo con un .399 de average, en jonrones con 30 solo superado por uno por el fenómeno Despaigne, y culminó como líder en pelotazos recibidos (30), bases por bolas (32), slugging (.822) y en veces que impulsó el empate o la ventaja para su equipo con un total de 27, igualado en este último departamento y en el de jonrones con el espirituano Yulieski Gourriel.

La segunda base fue una de esas que dará de que hablar y además en la cual no pretendo tener la verdad absoluta. Mi selección resultó la de un hombre que ya no está en los planes de nadie para equipos Cuba u otras fanfarrias beisboleras cubanas, pero el recio toletero tunero Danel Castro – arrepentido y todo de retirarse a última hora del béisbol cubano en el 2009 – regresó a nuestro torneo bateando lo que no lograron otras estrellas, con un total de 79 impulsadas, 11 jonrones, average de .354 y un total de 35 extrabases que incluyeron 24 dobles y 4 triples, números que simplemente dejaron pequeños a otros como el santiaguero Héctor Olivera, el guantanamero Yoilán Cercé, el habanero Ernesto Molinet y el avileño Mario Vega, por solo mencionar cuatro.

Pero si yo hablaba de la receptoría por la forma ofensiva en que el tunero Alarcón se comportó este año, pues que decir del campo corto con la presencia de otro “pinchoso” en mi selección. Si, por favor, no me llamen tunero porque no lo soy, pero es que por encima de Alexander Guerrero en el campo corto no hay nadie en Cuba hoy en día cuando de ofensiva hablamos. El representante de los Leñadores simplemente acabó con sus 19 cuadrangulares, sus .343 de average y sus 87 impulsadas, tercero en el torneo en el departamento antes mencionado, haciendo siempre uso además, de un turno de amplia responsabilidad en el orden al bate de los muchachos de Ermidelio Urrutia como lo es el tercero.

De la tercera almohadilla no voy a mencionar casi nada, solo diré que Yulieski Gourriel fue todo un consagrado en la misma dejando atrás esta vez por mucho a un hombre de la clase del pinero Michel Enríquez. Sus jonrones (30), impulsadas (105) – líder-, anotadas (90) – líder- y average de .363, no tienen rivalidad en la llamada esquina caliente de mi selección.

Los Jardines:
Los jardines de Cuba hoy más que nunca o mejor dicho casi igual que en la década de los ’80, resultan toda una complicación por la cantidad y diversidad de jugadores de calidad. Nombres hay en todos los equipos con clase por arrobas de Oriente a Occidente para haber sido tenidos en cuenta. Pero tres de ellos hicieron las delicias de muchos esta temporada que culminó. Me refiero sin duda al granmense Alfredo Despaigne, convertido en el mejor bateador de Cuba del momento o al menos el que mejores números está llevando a las tablas, el santiaguero Alexei Bell, todo un portento y de completo regreso en nuestros torneos con la clase que se le conoce y, si quieren critíquenme de nuevo, con la inclusión de…otro tunero, en el nombre del zurdo Henry Urrutia.

De Despaigne no hay nada que decir, líder de bateo y cuadrangulares con .404 y 31 respectivamente, un total de 97 impulsadas además de 68 extrabases de sus 128 hits, lo hicieron el mejor hombre ofensivo del campeonato cubano y por tanto su lugar bien ganado en esta selección. El santiaguero Bell regresó por sus fueros al bate con 20 cuadrangulares, 80 impulsadas, .368 de average ofensivo pero además con su récord de 7 cuadrangulares con las bases llenas en la temporada, esto último algo que será bien difícil de igualar o romper en mucho tiempo.

Mi tercer jardinero, el tunero Henry Urrutia, le hizo honor nuevamente a su ilustre apellido, con una ofensiva que lo puso a coquetear hasta los finales del torneo con el liderazgo de los bateadores. Urrutia terminaría finalmente en tercer lugar de la lista con promedio de .397, además de impulsar 76 carreras con 12 cuadrangulares y resultar uno de los baluartes en el noveno lugar de Las Tunas en la campaña que culminó.
En esta área hay que mencionar que un hombre puso algunos de los mejores números de su carrera y sin embargo no pudo hacer el grado. Me refiero al espirituano Frederich Cepeda, quien con 24 cuadrangulares, .345 de promedio y 82 impulsadas, dejó nuevamente impresionados a muchos dentro y fuera de Cuba.

El Designado:
Si de bateadores designados hablamos, pues que va, aquí hay que quitarse el sombrero ante el zurdo avileño Issac Martínez. El ya veterano jugador resultó por mucho el mejor hombre en este turno en todo el torneo, conectando para un .326 de average, con 12 jonrones y 57 impulsadas, sin dudas el de mejor números en la siempre respetada y fabricada posición ofensiva. Para más, el muchacho disparó 100 indiscutibles, tuvo slugging de .518 y disparó 21 dobles.

Utility:
Como su nombre lo dice el “Utility” siempre resulta aquel que se desempeña con acierto en cualquier lugar que lo coloquen a jugar durante una campaña nacional y además obtenga resultados positivos para su equipo. En una época nadie resultaba mejor en esta “variada posición” que el santiaguero Manuel Benavides, versátil hasta la saciedad jugando por todo el cuadro de las Avispas y moviéndose cuando fuera necesitado a los jardines. En esta campaña 2009-2010, un granmense a mi entender logró los mayores méritos, me refiero a Urmaris Guerra, un hombre que fue capaz de jugar detrás del plato, en primera base, en el jardín izquierdo y en el derecho y además colocando dignos números para los Potros de Granma. Urmaris bateó para un excelente .336 con un total de 98 hits, sonó 28 extrabases en los que se incluyeron 16 dobles y 12 cuadrangulares e impulsó un total de 55 carreras para un equipo que ni siquiera avanzó a la postemporada, pero que si vio su contribución durante todo el año. Mención en este renglón para el avileño Raúl González, quien se desempeñó en segunda base, tercera, el campo corto, el jardín izquierdo y el derecho y además bateó para .320, con 7 cuadrangulares, 17 dobles y 45 impulsadas.

Los lanzadores:
Si pasamos al área de los lanzadores, pues mis selecciones pudieran resultar nuevamente controversiales para muchos, pero sin embargo, mis argumentos tengo para las mismas y ojalá estos convenzan a más de uno.

Comencemos por la que parece la decisión más fácil de todas, la del lanzador relevista, que creo, a mi modo de ver las cosas, debe ser para el Azul Yohandry Portal. El joven muchacho con sus 16 partidos salvados, pero sobre todo con la ausencia de grandes cerradores o relevistas en general en nuestro béisbol, además del paso del derecho avileño Vladimir García a la función de abridor, pues demostró condiciones para imponerse en este rol y bien en un futuro de seguro ganará en madurez y conocimiento, pero por ahora, su labor fue la mejor de todos los que se ubicaron en este complicado apartado en el torneo.

Mi lanzador derecho pues esta vez no va, de manera contradictoria, al líder en PCL del torneo, el espirituano Angel Peña, como habitualmente se hace. No que va, mi voto va para el cuarto hombre entre los mejores lanzadores de la etapa clasificatoria, el derecho avileño Vladimir García, a quien creo se le abrió una puerta importante para su futuro con la ubicación en este rol de manera incluso tardía en el torneo, pero que sin embargo lo vio emerger como un ganador de 11 partidos, ponchando a más de un bateador por inning – 115 en 114.0 entradas – y además terminando con un excelente 2.68 de PCL. Creo que por lo que hizo el derecho de los Tigres de Ciego de Avila, adaptándose primero a un rol desconocido para él en Series Nacionales, y en segundo lugar con los números que puso para su equipo, pues para mi resulta el dueño en mi selección de esta área.

El premio al lanzador zurdo unánimenmente me parece debe ser para el consistente habanero Yulieski González, quien se debatió en cerrada porfía con el avileño Maikel Folch y el cienfueguero Norberto González. Pero creo un hombre que gane 11 juegos, con 101 ponches, 2.22 de PCL y además solo 29 boletos concedidos en casi 150 entradas de trabajo merece estar en la selección.

Hasta aquí resulta mi selección del Todos Estrellas por posiciones sin tener en cuenta la defensa. Ahora, en cuanto a los Guantes de Oro – o Todos Estrellas Defensivo -, una categoría que muchos le restan importancia pero que se ha convertido en un porciento importante del béisbol moderno, nueve hombres componen mi boleta.

Algunos de los peloteros incluídos en mi Todos Estrellas Defensivo no creo tampoco tengan la duda de la afición en cuanto a su nombramiento, pero otros llamarán la atención por sobre todo carecer de “relevantes nombres” dentro de la formación de los elencos nacionales de Cuba, sin embargo créanme, ellos también lo hicieron bien o en la mayoría de los casos mejor que muchos consagrados.

Esta vez no seguiré el mismo orden anterior y comenzaré mencionando acorde a lo difícil o fácil que me haya resultado realizar la selección. Por ejemplo, en la segunda almohadilla nadie lo hizo mejor que el avileño Mario Vega con sus 1.000 de average defensivo después de sus 411 lances sin la sombra de un error. Vega todos sabemos constituye una de la mejores segundas bases defensivas de la pelota cubana y sin duda, para mi, es lo mejor que ha pasado por esta base a la defensa desde que el capitalino Juan Padilla dijo adiós a nuestra pelota.

La tercera base es otra que tuvo al único hombre que, a mi entender, debe repetir en ambos equipos. Me refiero a Yulieski Gourriel, quien con .979 y solo 6 errores, superó a todos los demás en esta difícil posición, consolidándose aún más en el puesto que debe siempre discutir en el equipo nacional con otra estrella, el isleño Michel Enríquez.

Una cara nueva pudiera llamar la atención de los periodistas. Les hablo del habanero Michael González, quien promediando .982 de average defensivo con solamente 7 errores en 79 juegos y un total de 396 lances, dejó realmente sin opciones a otros mucho más consagrados en el campocorto de Cuba.

En cuanto a la todavía no mencionada primera almohadilla, pues nada, pese a lo complicado de la misma, no creo nadie haya sido mejor que el espirituano Yunier Mendoza con sus .999 de promedio defensivo a base de un solitario error en 844 lances con además un total de 93 doble plays realizados. Sin embargo, tengo que confesar que no me resultó fácil la selección. Dos hombres, el isleño Luis Felipe Rivera y el villaclareño Ariel Borrero, se acercaron bastante. Rivera solo cometió 3 errores en 808 lances para un .996 de average defensivo, completando además 114 dobles jugadas. Mientras, pues Borrero, con solamente 3 errores en 696 lances para idéntico .996 defensivo, dejó claro lo inconcebible de sus dos marfiladas consecutivas en los juegos 6 y 7 de la Final cubana de este 2010, que resultaron vitales en el triunfo Azul en la misma.

En cuanto a la receptoría un veterano superó de manera muy estrecha a otro veterano y estelar también. Les hablo del espirituano Eriel Sánchez, quien con un total de .994 de promedio defensivo, dos errores en 348 lances, supera a Pestano en otros departamentos a tener en cuenta. El villaclareño es cierto que no cometió error alguno en su posición en un total de 275 lances, pero jugando menos de la mitad del torneo detrás del plato con solo 43 juegos. Eriel vistió los arreos en 60 juegos de su conjunto, exactamente dos tercios del campeonato, pero además fue excelente con los hombres que le corrieron en las bases capturando a 16 – la misma cantidad que Pestano – pero permitiendo solo a 7 llegar quietos en sus intentos, mientras a Pestano le llegaron 9. Un detalle más, Pestano tuvo 5 “passed balls” cometidos en el torneo, mientras que Eriel – con muchas más oportunidades de errar por haber jugado más – cometió solo 4. Para él es mi voto.

Cabe mencionar que otro destacado en esta área fue el cienfueguero Osvaldo Arias, sin error en 51 juegos y 293 lances, con además dos “passed balls” cometidos y 18 hombres capturados con 15 que le llegaron a las bases de manera tranquila, pero aún asi nadie fue mejor que el veterano Gallo.

Si pasamos a los jardines pues la ausencia de estelares del equipo Cuba es notable. Pero los que he seleccionado no le quepa la menor duda dejaron su marca – o al menos sus números defensivos – impregnados por el mínimo margen de errores cometidos. Denis Laza, de La Habana, terminó con .990 de average defensivo producto de sus 199 lances con solo 2 errores cometidos. Junto a él, un veterano como el capitalino Carlos Tabares, jugando casi todo el tiempo en la pradera central, demostró que aún le quedan años en nuestro béisbol y que sigue siendo un baluarte de la posición con sus .990 de promedio defensivo producto de 106 lances y un solitario error. Por último, el tunero Jorge Johnson se alzó con la otra plaza de mi selección, al promediar .991 a la defensa, producto de 111 lances y un solitario error a su cuenta.

Como lanzador pues me incliné por el derecho de La Habana Jonder Martínez. Jonder no cometió error en 40 lances y en un total de 127.0 innings de labor, superando por estrecho margen a otros como su compañero Yulieski González quien tuvo un total de 2 errores en 44 lances y 142.0 innings de trabajo para .955 de promedio defensivo o el cienfueguero Noberto González, que cometió solo un error en también 40 lances con 124.2 innings lanzados.

Novato del Año:
Un punto aparte merece la votación para el Novato del Año. Entre todos los 77 novatos que vieron acción en esta culminada 49 Serie Nacional, 10 de ellos aparecieron con el joven elenco de Metropolitanos, y no por casualidad dos de estos aparecen con dos de las tres posiciones de mi votación para este premio. A mi modo de ver, Yusef Amador, el debutante que más bateó en la contienda 49, con un .334 de average, exactamente 100 indiscutibles en su primera campaña con además 13 cuadrangulares y 64 impulsadas, no deja margen a la duda y para él es este galardón. En segundo lugar dejo ubicado al lanzador villaclareño Yasmani Hernández Romero, quien con su balance de 7-5, un juego salvado, 3.81 de PCL y 56 ponches en 75.2 de entradas completas, más su aceptable actuación de la postemporada, pues merece su ubicación aquí. Por último, otro Metropolitano, Dunier Ruíz, con .310 de average ofensivo en 85 juegos jugados, 99 hits, con 30 extrabases y 56 impulsadas, lo hacen acreedor de la tercera posición en mi votación.

Postemporada:

En la etapa de Play Off no creo que alguien dude sobre el Jugador Más Valioso de la misma, que a mis gusto resultó el derecho de Industriales Armando Rivero. El relevista fue el único lanzador de todos los ocho equipos en competencia con un total de 4 triunfos en la postemporada 2010. Sus dos victorias ante Villa Clara en la Final y sus relevos de altura, le dieron la posibilidad a su conjunto de lograr el campeonato. Seamos realistas, sin Rivero, Industriales no hubiera logrado el título de la 49 Serie Nacional, y eso merece reconocimiento. Por su parte, el Mejor Novato de la postemporada pues va para otro lanzador. Me refiero al zurdo villaclareño Yasmani Hernández Romero, quien con balance de 2-1 en 7 actuaciones – 6 de ellas como relevo – y pese a su 9.00 de PCL, lo hicieron ver como el único Novato con suficiente trabajo entre todos los equipos dentro de los Play Offs de este año.

Jugador Más Valioso:
En cuanto a uno de los más controversiales y esperados premios, el de Jugador Más Valioso de la temporada 2009-2010 de la pelota cubana, mi voto esta vez fue para el cienfueguero José Dariel Abreu, aunque creo otros dos como el espirituano Yulieski Gourriel y el granmense Alfredo Despaigne, merecen ser considerados con fuerza e incluso quizás alguno de ellos sea la selección final de la prensa.

Si en algo coincidimos para este voto mi amigo Peter Bjarkman y yo, es en que el premio debe ser siempre para aquel jugador que contribuya sobremanera a los logros de su equipo en el torneo y que como tal estos se vean en los resultados finales de la campaña. Esta vez, este criterio deja fuera a un – repito – fenómeno como Despaigne, quien solo quedó sin la Triple Corona de bateo de la temporada al no liderar las impulsadas y quien impuso su bate durante todo el torneo como rey indiscutible de Cuba hoy día. Pero un tambaleante Granma no dejó ver más el aura de un estelar como Despaigne y esto sin duda resulta de mucho peso a la hora de hacer esta selección.

En este caso dos hombres si tuvieron mucho que ver en lo logrado por Sancti Spíritus y Cienfuegos en el torneo concluído, Abreu y Gourriel. En ellos me concentré y Abreu, como dije, fue mi selección final. Básicamente y sin exponer los números que todos conocemos, mi voto fue emitido por el simple hecho de que creo la figura de Abreu resultó mucho más vital en la clasificación de Cienfuegos al Play Off por segunda vez en su historia y sobre todo dentro de un club carente de estrellas como el de los Elefantes, en donde además su figura resulta la más excelsa y la que puede iluminar el accionar de otros dentro del torneo. A diferencia, la labor de Gourriel – estelar sobremanera – pero en un orden al bate que incluye consagrados y estrellas como el mismo jardinero Cepeda o el receptor Eriel Sánchez, ambos también de gran peso en la ofensiva de los Gallos, no creo tuviera la misma significancia pese a sus numeritos. Para ser claro mi punto es que creo Abreu es mucho más necesitado en un club como Cienfuegos para obtener resultados que Gourriel en el Sancti Spíritus que conocemos.

El director:
Ahora para culminar, el premio al Director del Año, el cual se lo otorgo al villaclareño Eduardo Martín, el hombre más ganador de la pasada contienda con un total de 67 triunfos – incluyendo postemporada – y que llevó a su equipo hasta el séptimo juego de la Final 2010 y solo en este cayó ante los Azules de Industriales en un épico extrainnings que para nada desacreditó la imágen de los Naranjas del centro.

Fuente: baseballdecuba.com (Ray Otero)

~ by eneascod on 17 April, 2010.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: