El “Show Man” de la pelota cubana (Parte III y Final).

Abril 4, 2010. En la tierra del sol naciente Víctor Mesa año tras año siguió rindiendo un mundo, fue elegido las cuatro temporadas que jugó en el beisbol amateur o más bien semi profesional de empresas niponas como el más destacado. No obstante, siempre ha sido un enigma las estadísticas de él y otros jugadores que participaron en el béisbol amateur de ese país. Estuvo insistiendo tres años consecutivos para regresar a nuestra pelota nacional, pero no pudo ser. Las dos últimas veces le alegaron que tenía que jugar por Villa Clara, pero él ya vivía en la capital y deseaba jugar con Industriales. También le dijeron, en su último intento, que no había participado en la Serie Provincial, lo que le fue imposible, pues ese año terminó a finales de octubre la temporada en Japón, pero Víctor no tenía que eliminarse con nadie en una Provincial. Siempre había un pretexto. Anteriormente regaron el rumor de que tenía problemas ideológicos.

Se retiró en todos los municipios de su querida Villa Clara, todos pletóricos de tristeza y emoción. El clímax llegó con su último acto de retiro, acontecido la noche del 24 de febrero de 1997. La ceremonia de retiro contó con la ayuda principal de factores de la provincia y otras cercanas, así como de amigos y el suyo personal. Ha sido la más lúcida y emocionante de todas las que se han celebrado, solo faltó que su antológico número 32 fuera sacado de los roster de Cuba y Villa Clara, pero no fue así. Con él estuvieron la mayoría de las mejores orquestas del país y buena parte de sus amigos del béisbol.
Ahora dejemos que termine con palabras su historia como pelotero el show man de la pelota cubana: Víctor Mesa Martínez, La Explosión Naranja.

Fernando Rodríguez Alvarez
Ciudad Habana, 1 de octubre del 2009.

FRA: ¿Han cometido alguna injusticia contigo?

VM: El retiro obligado, que sería algo mandado por alguien que dirige porque aquí nadie hace nada si no es orientado de arriba, sin que alguien lo mande. Alguien tiene que haber sido quien lo hizo y mandó, esa se pudiera catalogar como una injusticia. Pero mira, también es verdad que nos mandaron para Japón y aprovecho para aclarar que nosotros nunca quisimos ir para Japón u otro lugar para dejar de jugar aquí. A mí siempre me han querido sacar de circulación, por una cosa o por otra, por decir verdades y en reuniones. Me acuerdo una cuando se quedó René Arocha, de otra reunión en el Comité Central sobre la deficiente atención a los atletas. Me decían cosas que yo sé, que aquí a nosotros no se nos podía pagar el mismo dinero que en el exterior. Eso es algo que cualquiera que tiene dos dedos de frente lo sabe, pero se podían dar diferentes tipos de estímulos y atenciones, porque la había, ahora la hay y a veces no se hace. Y nos estamos quedando sin atletas, algo está mal, algo está pasando cuando se están yendo tantos y no soy el más indicado para solucionarlo, aunque sí decirlo para que alguien se dé cuenta.

FRA: ¿Y qué fue lo que ocurrió cuando se quedó Arocha?

VM: Ah, hicieron una reunión en la que estaba Héctor Rodríguez, entre otros y los compañeros administrativos que viajaban con nosotros. Me acuerdo que antes de cogerla con el que se iba, la cogían con los que nos quedábamos y tuve una discusión con uno de ellos en la que le dije: “No, no, estate tranquilo, el que se fue, se fue, revisen mas, atiendan mas eso. ¡Como ustedes van a estar en esta reunión encerrándonos, diciéndonos que no se puede ir aquí o allá porque se fueron ellos, pero nosotros no nos vamos!” Eso es problema del que se vaya y actualmente no me he ido, sigo en Cuba.

FRA: Víctor, no sé si sabes que eres un pelotero que, a pesar de haber sido una figura de las históricas en el Team Cuba y hasta se pudiera decir de la política, has sido siempre muy admirado en el exterior, en Miami y hasta por gente de derecha, ¿A qué obedece eso?
VM
: Tengo muchas amistades en Miami. No sé si he caído bien por mis proyecciones porque no lo he hecho para eso. En estos momentos tengo muchos amigos en Estados Unidos, en Nueva York y Miami, y que no están en la política de Cuba, ni la de allá. Muchos no se han ido por política, sino por querer mejorar. Así tengo más de cinco que son amigos míos de la escuela y no hablan una palabra de política. He atendido a todo el que me ha querido ver aquí y hablo con cualquiera, lo que nadie me puede obligar a ir adonde él quiera que yo vaya sin desearlo. Yo ando por el camino de siempre, pues puedo hablar con el de afuera, con el que hable de política, con el que roba, con el afeminado, pero nadie me puede atraer hacia lo que no quiero sin dejar de relacionarme con todo el mundo. No creas, eso me ha traído algunos problemas. Yo he visto que a algunos no le gusta eso de mi persona, pero esos ya no están en ningún lugar y yo sigo en el mismo sitio y eso lo estoy hablando directamente para ellos. Esos que me han querido hacer daño han metido la pata hasta los mameyes y ya no están en sus cargos, que son los que decían que yo no podía estar aquí o allá o hacer esto o lo otro. Eso es para que vean que no se pueden hacer injusticias, para que vean que la justicia también llega a nuestro país. Aquí sí hay justicia, aunque mucha gente diga que no. Y ella llega por su propio peso porque ellos se equivocan y hasta ahora no me he equivocado ni lo voy a hacer.

FRA: ¿Por qué el numero 32?

VM: Era el número que faltaba, no había otro disponible pero después que lo tuve me gusto mucho.

FRA: Muchos no recuerdan que en el equipo Cuba no usaste el 32 en un inicio, ¿a que no recuerdas?

VM: El 7, el de Montejo. Ah, de la pelota me acuerdo de todo, si me preguntas de otra cosa me sacas out.

FRA: Pero a que no recuerdas el otro que usaste antes del 32.

VM: No, me cogiste.

FRA: El 28, ¿Por qué no usaste el 32 desde el inicio?

VM: Lo tenía otro pelotero…creo que José Luis Alemán… y después lo cogí y no lo solté mas nunca. Después lo tuvo Lázaro Junco, pero yo siempre se lo tumbé en el Team Cuba, que se lo digan a él, pues no me lo dejaba coger, pero es mi amigo personal y tremendo hombre.

FRA: Hablando de matanceros y jardineros y sobre todo porque mucha gente sigue especulando y tejiendo leyendas, ¿Qué opinión tienes de Lázaro Contreras y qué hubiera ocurrido en los jardines del Cuba de no haber sido asesinado?

VM: Contreras era buen jugador, buena persona, tremendo atleta y con tremendo camino por delante, pero bueno, la luz se le apagó… Dios no le dio más.

FRA: Para mi tu época fue la de oro de Series Nacionales, en particular los jardines y principalmente el center field, pues coincidiste con otros estrellas en esa posición como Javier Méndez.

VM: También Pablo Hernández y Jorge García. Tremendos tres peloteros.

FRA: También Ermidelio Urrutia, Contreras y el propio Casanova que jugó mucho en el center. De Contreras algunos siguen diciendo que te hubiera desplazado del equipo nacional.

VM: Eso también me ayudó a ser mejor pelotero porque había que batear más y esa gente que estaban atrás no podían quitarme el guante. No, no, no se lo entregué a ninguno. A Contreras tampoco se lo iba a entregar. Eso lo digo para los santeros y amigos suyos. Nosotros hicimos juntos equipos Cuba y el jugó en el right field. Te lo digo porque todavía en esta época se sigue elucubrando sobre eso, los otros días uno en Santa Clara me dijo que si Contreras hubiera seguido me hubiera tumbado. Le conteste que me están hablando de una gente que fue tremenda persona, hombre y pelotero que ya no existe. Le dije que si quería ya mejor me metiera a dios por el medio para que me mate de una vez. Me siguen buscando gentes, rivales porque al parecer no querían que yo siguiera siendo lo que fui.

FRA: ¿Qué es lo que más desprecias?

VM: La hipocresía, la adulación y no tener determinación para poder decir las cosas claramente.

FRA: ¿Lo que más admiras?

VM: La humildad, la amistad, la hombría, la sinceridad y el patriotismo. Si la cogimos hay que seguirla, no dejarse vencer, para algo la cogieron, el que no la sepa mantener que la suelte.

FRA: ¿Qué lanzamiento te afectó más?

VM: Siempre la bola pegada, sobre todo al principio, ya después me especialice completo y dejaba el home libre cuando la bola venia muy pegada y bateaba bien los rompimientos, en su totalidad los batee bien, al igual que las bolas del centro hacia afuera.

FRA: ¿En qué conteo te gustaba batear más?

VM: En 3 y 0, 3 y 1 o 2 y 0. Es verdad que yo era algo ansioso, iba a la batalla y tenía pocas luces rojas para batear, igual para robar bases y es porque siempre me llevé muy bien con los managers que tuve.

FRA: ¿Siempre fuiste robador de bases, o sea, desde las categorías inferiores, alguien te ayudó en la técnica del robo?

VM: Siempre me gustó robar bases y solo Juan Ealo me ayudó un poco, en el sentido que me corrigió un defecto al adelantar en primera con un paso que daba con la pierna izquierda, el resto fue porque tenía las habilidades necesarias para eso.

FRA: ¿Cuál fue el secreto que a medida que pasaron los años te convertiste en mejor robador con menos velocidad?

VM: Porque no andan juntos la juventud y la experiencia, igual que en la vida, tanto en lo personal como en lo deportivo. Pero supe aprovechar los momentos.

Víctor Mesa
Víctor Mesa entrevistado por la prensa mexicana en uno de sus viajes al país vecino el pasado año 2009, ya designado el nuevo manager del equipo profesional de la Liga Mexicana, Las Aguilas de Veracruz.

FRA: ¿Hay algo que no pudiste lograr y hubieras querido?

VM: Haber ido a la Olimpiada de 1996. Creo que pude haber estado ahí porque fue la temporada que más batee, fui el primero de los jardineros en rendimiento. Me lo impidieron los Reinaldo González y un grupito más de gentes que me querían eliminar. Yo sabía de antemano que me iban a eliminar a raíz de la reunión aquella que te comenté en la que hablé fuerte en relación con los peloteros que se quedaban y las atenciones. En Edmonton, durante el Preolímpico, me enteré que ya no haría más el equipo Cuba al año siguiente, pues lo supe por uno mismo de ellos que estuvo presente en una conversación en que lo comentaron, porque siempre se filtran las cosas. Y cuando empezó la siguiente Serie Nacional uno de esa reunión, amigo de ellos, del presidente del INDER, me dijo: “Si no bateas el Presidente del INDER me dijo que no harás el equipo a la Olimpiada y si bateas tampoco” y batee y tampoco lo hice, me liquidaron completo comoquiera. Ah, injusticias que se hacen, pero así es en todo, en Cuba, en Estados Unidos, en todos lados. Aquí no es donde único hay injusticias, lo que aquí la gente no se enteran como son las cosas, pero también hay muchas aquí que son injustas, ¡También! Aquí te matan y tú no sabes cómo es, en ese aspecto, en lo deportivo, no en lo político. Además, a veces ponemos gentes en cargos sin tener los conocimientos apropiados para ejercerlos, para dirigir la pelota y la dirigen. Tampoco tienen valor para tomar decisiones por iniciativa propia, todo lo esperan de arriba y lo que de ahí se diga es lo que hacen sin dar el criterio como los responsables y especialistas que son de la materia.
A lo mejor yo no soy el más apropiado para decirlo, no estoy criticando, solo estoy dando una sugerencia, pero no sé si los ponen por el aspecto político porque son buenos cuadros, pero así no saben lo que tienen que hacer. Entonces, sobre la Olimpiada y lo que pasó después es bueno aclarar que yo fui obligado a ir a jugar a Japón, pues hubiera jugado aquí y allá, pero eso no lo permitieron. Algo que habían permitido durante tres años hasta ese momento, pero acuérdate que todo lo que huela a Víctor Mesa no es igual. Yo he tenido una “suerte” del carajo para que algunos dirigentes me hicieran eso, la suerte que casi ninguno es permanente, es lo bueno que he tenido. Claro que hubiera gustado jugar aquí cuatro temporadas más, para mi pueblo porque eso me encanta. Fíjate que a mí en Japón me pagaban el diez por ciento de lo que ganaba. ¿Tú crees que por el diez por ciento yo quería salir de aquí? Yo me sentía entero para seguir jugando aquí, ya cuando mermaran mis facultades y solo pudiera jugar como designado me retiraría, pero después de lograr varias metas y records.

FRA: ¿No conservas estadísticas de tus temporadas en Japón? Aquí nunca las dieron a conocer.

VM: No, eso habría que pedírselo a los japoneses.

FRA: ¿Pudieras comentar algo de interés sobre aquel beisbol?

VM: Aprendí disciplina, respetar los horarios, actitud, muchas cosas positivas, a esa altura de mi edad y de mi carrera, algo que no había aprendido en mi país. Pase necesidad allí por el idioma, pero me enseno mucho el beisbol japonés

FRA: ¿Era muy floja esa pelota?

VM: No, tenía su calidad, de ahí salían los equipos japoneses que se enfrentaban a nosotros. Era una Liga que tenía muchas condiciones materiales, no le faltaba nada.

FRA: ¿Te ha gustado dirigir?

VM: Sí, desde que era pelotero siempre los locutores como Héctor Rodríguez decían que yo tenía condiciones para eso, aunque algunos dirigentes plantean que mis métodos no son los mejores para esa función. El problema que los métodos malos míos se ven, pero esos mismos métodos de algunos que dirigen aquí no se ven. La disciplina debe ser la misma en una empresa, oficina o equipo de beisbol, pero parece que como los míos se ven más debo mejorarlos.

FRA: Participaste en diferentes momentos en todas las pruebas de habilidades que se hacen previo a los juegos de Estrellas, ¿Por qué?

VM: Ganaba algunas y otras no, sí luchaba por eso, por dar espectáculo por hacer algo y ganarme algo.

FRA: ¿Te trazabas metas antes de cada serie, por ejemplo ser líder en algún departamento?

VM: Si, aunque siempre tuve “bola” de regado, indisciplinado, pero siempre me he visto como un atleta que luchaba por hacerlo siempre mejor. Como director he sido igual, pero no me gusta quedarme callado ante algunas cosas, aunque estoy que últimamente me he quedado callado y mejor me callo con algunas cosas que he visto pasar, pero también han sido para hablar. Si mis opiniones o comportamientos ofenden, no han gustado en su momento o no han sido las más idóneas, no han sido con esa intención.

FRA: Jugaste cuando las condiciones de vida de los peloteros no eran buenas, ¿Crees que si estas hubieran sido mejores, el rendimiento tuyo y de otros hubieran sido superiores?

VM: Pero luchábamos igual y vivíamos, aunque claro que hubiéramos sido mejores, las condiciones son las condiciones. Cuando el ser humano, el deportista, tiene las mejores condiciones tiene que ser mejor, lo que nosotros teníamos que hacer las cosas para lograr mis objetivos. Yo tenía que salir de Sitiecito, Sagua La Grande. Lo que la mente mía la he echado a pelear, ahí es donde soy más fuerte, por eso no me amilané ante nada. Además de que toda la vida tuve que batallar contra muchos y aun sigo luchando contra muchos y no he cogido nada fácil y lo fácil que lo han logrado otros. Pero ha sido mejor porque así me he desarrollado más.

FRA: ¿En qué estadio te gustaba jugar más?

VM: En el Latinoamericano y en Matanzas. En Matanzas por la rivalidad con Pablo Hernández y otros, allí siempre la gente estaba metiéndose conmigo, pero iban a verme, yo les caía bien, aunque me gritaran, pero tenía simpatías allí. También me gustaba jugar en Santiago de Cuba pero en menor medida.

FRA: ¿Los ocho robos de home?

VM: Pura inspiración mía en todos los lugares que lo hice. A los equipos capitalinos les robé tres. Insisto en saber por qué ese record no lo compilan, por ejemplo en la Guía de Beisbol, como tampoco me incluyen dentro de los que han robado seis bases en un juego, aunque ya mejor que ni lo pongan, pues ya casi que ahorita estoy en el cementerio de Colón.

FRA: Nunca has querido darme un Todos Estrellas de la pelota cubana, ¿Pudieras hacer un equipo ideal donde tú estuvieras, con peloteros con los que te gustaría jugar?

VM: Eso no me gusta porque siempre se me quedarían gente buena afuera. Lo vamos hacer un día, pero todavía no es el momento. Fíjate que yo jugué en tres etapas diferentes por ser en tres décadas distintas. Por lo pronto puedes poner a todo el que jugó conmigo.

FRA: La época que jugaste fue la del bate de aluminio y pienso que se quería jugar al batazo, pero que tu trataste de rescatar el juego explosivo y bonito, ¿Qué pudieras decir al respecto?

VM: Yo pedía que se jugara con madera, pero me decían que no se podía hacer eso. Es que nosotros no mandamos, tenemos que obedecer órdenes. Pero si luché mucho por dar un juego espectáculo, por demostrar que el beisbol es bonito y no es tan pasivo.

FRA: ¿Cuál fue el secreto para que hayas mantenido tan buena forma física y deportiva, incluso después de retirado hasta hace pocos años de esta década?

VM: Porque sabía que lo más difícil es mantenerse y tenía que hacerlo para lograr muchas cosas en lo deportivo y lo personal. Si me descuidaba en un aspecto, lo otro no lo lograba. Uno va logrando cosas según vaya como atleta. Lejos de lo que la gente piensa me cuidaba como gallo fino. Si tú te quedabas en el camino, se te acababa todo y te quedabas corto en todo.

FRA: A pesar que como ya dijimos no fuiste ese gran jonronero, pero diste varias veces tres en un juego y diste varios bien largos, ¿Cuál fue tu batazo más grande?

VM: Di varios largos, por ejemplo por el center field, pero es difícil decirte cual. Recuerdo uno bien largo que di en la Olimpiada del 92 contra República Dominicana que la bola caminó cantidad y se fue bien lejos, fue grande, grande, fue un jonronazo. También di varios largos en el Latino.

FRA: Ese fue en el primer juego de la Olimpiada, que a su vez es el primer jonrón en la historia de los Juegos Olímpicos.

VM: Así mismo.

FRA: ¿Por qué robar bases era lo que más te gustaba?

VM: Porque me gustaba tirarme, no sé por qué me gustaba tanto tirarme. Realmente disfrutaba ese tipo de jugada.

FRA: ¿El robador nace o se hace?

VM: Nace, pero se le pueden acondicionar las condiciones al pelotero. Tú puedes crearle más condiciones en ese sentido, pero la voluntad del pelotero es la que le mantiene las condiciones y el rendimiento. Hay muchos que tienen muchas condiciones pero les falta voluntad y se han quedado en el camino. Creo que yo tenía más voluntad que las propias condiciones. Seguro estoy de eso, yo era bastante fuerte de mente y cuando me proponía algo, lo lograba. El problema es que yo pensaba con mi cabeza, sin ayuda y ahora estamos adoleciendo que nuestros peloteros piensen más. Eso implicó sacrificios, me acostaba temprano en los albergues, lejos de lo que de mi piensan.
Tampoco no quiero borrar o tapar el sol con un dedo ni negar que he tenido situaciones negativas, pero ha sido más el eco que los problemas que haya podido tener. Esa fama de regado no es verdad, pues hasta en el plano personal. Fíjate si no he sido regado que me he casado solamente dos veces. Mi actual mujer sí me ha ayudado, ha sido mi compañera de la vida, mi gran amiga, que fue capaz de hacerme mejor y ya vamos para 22 años juntos. Ah, si ser regado es decir las cosas por lo claro porque son la verdad, entonces sí soy regado. Ya tengo 52 años y nunca he tenido un problema serio por nada. Sí he tenido que vender cosas, un mono, por necesidades y en el extranjero lo he hecho, aunque nunca una camisa del equipo Cuba. Si eso es indisciplina y es mal visto, entonces he incurrido en eso. Lo hacía porque a la familia había que traerle algo, la economía no daba la cuenta, porque lo que nos daban no alcanzaba. A veces vendí los spikes también y si alguien venia interesándose por ellos le proponía 50 dólares y se los llevaba y así le compraba cosas a la familia.

FRA: También recuerdo que eras de los pocos peloteros que se llevaba muy bien y confraternizaba e intercambiaba con otros peloteros extranjeros, por ejemplo, recuerdo lo mucho que hablaste con Barry Bonds durante el Mundial de 1984 en La Habana.

VM: Eso molestaba también. Había un administrativo que atendía el beisbol -se llama René- que andaba con el equipo Cuba y del que todos los peloteros hablábamos horrores porque era un dictador, un hijo de puta, El no quería que habláramos con americanos ni de otros países. Ese tipo me dijo un día que yo tenía muchas relaciones con peloteros extranjeros, que si yo me iba a quedar. Yo le contesté que el que se iba a quedar era él que yo hablaba con el que me daba la gana. Eso es verdad, a mi me pasó muchas veces y tengo muchas anécdotas que se las puedo decir a quien quiera y donde sea. Y tengo los nombres y apellidos de esa gente, están vivos y en Cuba. Es verdad que yo era el caballo de las relaciones personales con muchos peloteros extranjeros, estos me buscaban, me llevaban regalos de todo tipos, unos maletas, otros la ropa antes de yo salir. Eso se veía mal, es que en ese momento todo se veía mal.

FRA: Háblame de tus sensacionales fildeos sobre las cercas, se que estuviste en atletismo y eso te pudo beneficiar, ¿tú los practicabas previamente?

VM: Sí, practiqué atletismo, pero yo no era que lo practicaba, aunque todo lo que hacía en beisbol lo practique, pero eso era más bien natural, salía espontáneamente. Yo lo que más que corredor era el más arriesgado de todos y si había que ir para arriba de la cerca, pues para arriba de la cerca. Para fildear le partía a la bola para todos lados, no te podría decir si era más bueno para atrás, adelante o los lados. Nunca me importo lo malo que me pudieran decir los aficionados, aunque respeté a la afición, pero yo sabía que estaba dando el máximo de mí. Nunca me preocuparon que los que determinan también hablaran mal de mí, yo sabía lo que estaba haciendo, como ahora que tampoco me preocupa lo que digan de mí.

FRA: ¿Por qué la bronca con Pablo Miguel Abreu, tuviste alguna con otro pelotero?

VM: Porque al tener el movimientos lentos yo le robaba muchas bases, la segunda, tercera, fue solo por eso. La bronca fue porque se dejó enchuchar por los más veteranos, no sé si por Pedro Medina y otros más. Pero bueno, 6.3 pies de estatura y para arriba de Pablo con su tamaño y a fajarse. Tuve también problemas con otro pitcher de Pinar del Rio que no era bueno y por eso no recuerdo su nombre, pero se metió un cargabates fortachón y se pensaron que iban a acabar conmigo, pero se llevaron una sorpresa.

FRA: ¿Qué pasa con Villa Clara que no acaba de ganar otro campeonato?

VM: No, Villa Clara obtiene lo que puede con lo que tiene. Un segundo lugar es bueno, aunque no para el equipo Cuba que nunca será bueno un lugar que no sea el primero. Nunca lo voy a ver bien en el Team Cuba y no estoy criticando a los que lo han dirigido y si un día yo lo dirijo y cojo un segundo o tercer lugar, voy a pensar lo mismo. Nosotros estamos acostumbrados a ganar y esa es la mentalidad que hay que tener. Para Villa Clara creo que es un resultado positivo, porque no tenemos un gran equipo, ahí falta de todo, falta más gente de mayor calidad. Se han obtenido esos resultados gracias al engranaje que hemos logrado nosotros y ahora con Eduardo Martin que es fruto de un trabajo conjunto.

FRA: ¿Cuáles fueron los batazos tuyos oportunos que te dieron mayor satisfacción?

VM: Lo que más satisfacción me dio fue representar a Cuba durante 16 años porque para eso jugaba. Recuerdo, entre varios, con agrado el jonrón que di por el right field frente a Estados Unidos en la semifinal de Barcelona 92. También los batazos oportunos en los Panamericanos de 1983 y los jonrones contra Omar Ajete en un Play Off de Serie Nacional.

FRA: Te persignabas cuando nadie lo hacía, ¿Qué puedes decirme sobre eso?

VM: Si, es verdad. En cuanto a eso una vez Manuel Morales, el Comisionado Nacional, me mandó decir algunas cosas sobre eso y le respondí que se estuviera tranquilo y que solo se preocupara porque regresáramos a Cuba con la medalla de oro. Siempre estaban detrás de esas pequeñas cositas y no sé por qué, mira ahora se puede hacer de todo en ese sentido. Ahora es demasiado, claro, los tiempos cambian.

FRA: ¿Qué le falta a la pelota cubana?

VM: Sobre lo que le falta a nuestra pelota lo he dicho muchas veces en diferentes lugares donde hay que hacerlo y hace rato predije todo lo que está pasando en nuestro beisbol. No lo digo para hacerme el sabio porque me falta mucho por saber y aprender, pero me falta poco por decir.

FRA: ¿Supersticioso, por ejemplo tratabas de hacer algo diferente cuando estabas en un slump?

VM: Por momentos lo fui, para que lo voy a negar, aunque mayormente jugué con lo que tenía.

FRA: Aunque te lo han preguntado en otras ocasiones, ¿Te hubiera gustado jugar en Grandes Ligas?

VM: ¡Claro que sí! ¿A quién no le gusta jugar en el mejor beisbol del mundo? Lo que como no jugué allí, no sé cómo me hubiera ido. Pero no fui allí por la patria, la familia, aparte, mi madre me pedía que no me moviera de aquí y eso para mí era ya sagrado. Ella era la que mandaba y sabe que estando muerta yo no me voy a mover de aquí y que lo que me dijo será hasta la tumba.

FRA: ¿Te sentiste olvidado en algún momento después de retirado?

VM: No, aparte, si lo siento en algún momento yo busco la forma en que no sea así. Ya aprendí como funciona esto, y sin irme fuera de las leyes de mi país, pero te repito que ya aprendí. Yo sé resolver las cosas y no me siento olvidado y tengo muchos amigos en toda Cuba y en todas las calles para resolver lo necesario.

FRA: Por lo que hablamos hace un rato, tu retiro obligado y prematuro fue por causa de planteamientos que hiciste, ¿No te arrepientes de ello? A lo mejor no te hubieran costado el retiro forzoso.

VM: No me arrepiento de nada y lo que dije lo he seguido diciendo y se lo diré a quien sea y donde sea que me pregunten. De todo lo que digo tengo pruebas suficientes.

FRA: ¿Tenemos buenos peloteros todavía?

VM: Sí, lo que hay que saber cuidarlos. Todavía hay muchos, no te preocupes por lo que está pasando. Lo que pasa que no quiero mencionar ningún nombre en particular para que no se crean cosas, aunque por ejemplo, Yuliesky Gourriel es una estrella. Hay que aprender a cuidarlos un poquito.

FRA: ¿No crees que en tu etapa la pelota era superior a la actual?

VM: No, esta etapa también es buena, los cambios que hay que hacer están en manos de los que lo pueden hacer, ya lo que he dicho al respecto dicho esta. Ya me he desentendido un poco de eso, lo mío es recomendar nada más. No pienso que nosotros hayamos sido mejores que estos, ni viceversa, las épocas son diferentes.

FRA: ¿Son profesionales o amateurs los peloteros cubanos?

VM: Son amateurs. Para ser profesionales de verdad le faltan muchas cosas, tener verdaderas academias, en fin sería demasiado a enumerar.

FRA: ¿Deseas agregar algo más?

VM: Aclarar un rumor, por comentarios que he escuchado. Es cierto que me casé de nuevo con mi esposa, pero por la Iglesia. Es bueno que se sepa, no tengo nada que ocultar, ni deseo malinterpretaciones, pues a la boda invité hasta dirigentes del Partido y todo. Nada de lo mío es escondido.

FRA: ¿Quisieras enviarle algún mensaje a la afición y los lectores de esta entrevista?

VM: Que Víctor Mesa sigue en Cuba, como lo hice de jugador, después de director y entrenador, esté mal o bien, pero seguiré en Cuba con pelotas y sin pelotas. Nunca he estado en algo que no sea estar acorde con la patria, pero hay que hacer muchas cosas y voy a seguir criticando lo que está mal.

Fuente: baseballdecuba.com

~ by eneascod on 4 April, 2010.

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